Y ahora … ¿qué?

Hace unos días le dije a mi compañero…

Siento que llegue a un momento de mi vida en que logré todo lo que siempre soñé. Me puedo ir tranquila.– dije sin que se me mueva un pelo.
¡Estas loca! – fue su respuesta… Pero estoy tan acostumbrada a esa respuesta en todos los ámbitos que no me resultó ni siquiera descabellada.

Le expliqué que eso no quería decir que me iba a ir del mundo. Por lo menos no era eso lo que estaba queriendo decir. Pero si me tengo que ir… ¡que bueno! no me voy con los brazos vacíos.
Lo que quise decir es que sentía que estaba atravesando algo así como una nueva etapa en mi vida.
El foco ya no era “todo esto que voy a necesitar para hacer lo que vine a hacer” sino “hacer lo que vine a hacer, aquí y ahora”. No hay excusas ni justificaciones. No hay “necesidades”. No hay búsqueda. Hay camino que se sigue caminando pero con certeza y firmeza, como nunca antes.

Estoy fue hace unos días. Seguramente luego del programa de radio EMOCIONES.

Anoche le dije:
– Necesito hacer una conexión.
– ¿Para qué? ¿Cuál es la pregunta?
– No tengo preguntas… solo necesito conectar.

Conectar para mí es como enchufarse a una corriente energética que te revitaliza y fortalece. Hay momentos en los cuales “siento” o “intuyo” que tengo que hacerlo.
Y mi compañero, que tiene una paciencia de santo, me condujo.

Estaba en una pelota que daba vueltas y vueltas y vueltas.
De pronto se abrió como un camino.
Iba sola en ese camino.
Como si fuera caminando en un borde, como un camino muy angostito que se va armando a medida que voy caminando.
La imagen es de ir abriendo un camino en una atmósfera densa. El camino va quedando abierto a medida que voy caminando, como que cualquiera lo podría seguir después. Es angosto, pero se puede seguir.
Hay como una luz a la que voy siguiendo, pero sin mucha conciencia. Es automático y bastante intuitivo.
Es un camino seguro, queda muy bien armado y es bastante seguro, abierto para arriba y queda firme para el que necesite pasar después. Es como si fuera el camino de un laberinto y arriba no tiene techo. Como se va armando en medio de una densidad quedan como paredes densas a los costados.
Al final del camino hay una columna de luz. Es como que se llega al centro del laberinto y ahí hay una columna de Luz. Voy subiendo por esa columna.
Es como ir en unos de esos ascensores que tienen vidrio y voy mirando. Me van mostrando como fue el camino.
Sigo un freno con el ascensor en un nivel. No es el mas alto, pero es uno. Hay una reunión ahí. Hay muchos seres como muy blancos, como si fuera el encuentro de amigos en una fiesta.
Estamos disfrutando del viaje. Compartiendo experiencias de dónde anduvo cada uno y que fue lo que pasó.
Me felicitan y de alguna manera se burlan de mi porque no esperaban que pueda abrir ese camino.

Ese camino en principio va a ser angostito pero luego se comienza a ramificar como si fuera un camino con muchas puertas y de cada puerta sale otro camino como el principal. Entre todos esos caminos se viene destruyendo esa densidad. Lo mas importante no es el camino principal sino las puertas y moverse. Porque eso es lo que va limpiando la densidad.
Eso es lo que no se esperaban. Lo que se ve es que lo importante es el foco. Porque cuando uno hace foco en el camino principal solamente el camino llega un momento en el que se termina. Si no hubo las suficientes puertas no se puede ramificar.
El foco SON esas ramificaciones, también.
Son esas ramificaciones las que logran el objetivo.
Las ramificaciones nacen como una puerta que se abre y ahí se va como si fueran los bronquios que se van ramificando entrando en los pulmones. Hay una corriente principal que se viene abriendo en un montón de otras corrientes y así llegan a todos los pulmones. Salen del camino principal. Por eso el camino principal es tan importante porque es el que lleva la FUERZA para que los demás se puedan diversificar.
Es un efecto multiplicador.
Eso es lo que les divierte. ¡Se pudo lograr!

La luz que mostraban del camino, esa luz que por intuición yo seguía, esa es la fuerza que mi compañero trae al camino. La fuerza y la dirección son los aportes de mi compañero. Es un trabajo en conjunto, en equipo que no puede separarse. Yo camino hacia adelante pero él va caminando hacia atrás adelante mío como si fuera el que va abriendo el camino guiado y yo solo camino. Lo vamos haciendo juntos. Esa es la fuerza de esa pelota que mostraban al principio que se movía en todas direcciones mezclándose.
Es un cambio muy importante porque implica un cambio en nuestra conducta habitual. La de cada uno de nosotros dos. Yo acepto que no soy yo la que marco el camino y él acepta que es él quien lo crea. Como ir en contra de lo que fue siempre hasta ahora en nuestras vidas. Como dos caras de una misma moneda. Se muestra una cosa externamente pero internamente funciona integrada. La bola girando abre el camino. Al girar todo va cambiando de posición y eso lo hace indestructible e impredecible.

La idea es disolver la densidad.
En el laberinto no somos los únicos que estamos haciendo el camino. Es como un mapa muy grande.
Tenemos solo una zona. Hay otras zonas asignadas también. A otras UNIONES. También son trabajos de unión en otros aspectos.
Hay puntos de intersección que dependen de que hagamos nuestro trabajo. Si nosotros limpiamos nuestra zona da la posibilidad de que los otros también limpien su zona.
Es como multidimensional. Como que se está trabajando todo en todos los niveles.

Volvimos a la reunión. Están todos muy contentos y asombrados porque apostaban a que no lo íbamos a lograr. Cuando llegas a ese lugar no importa lo trascendente que haya sido lo que hiciste porque en ese nivel todo es un juego y todos juegan. En ese lugar todos los que nos encontramos somos como amigos, grupo. Se burlan un poco también. Lo que queda es…

Y ahora… ¿qué?

La reunión es como un festejo… y ahora… ¿qué? ¿Cómo sigue? ¿A dónde vamos?
No se…

Con ese Y ahora… ¿que? permite que el trabajo se haga incorporando una variable mas. Como que haber visto que todo resulta es volver con un objetivo mas alto porque Y ahora … ¿qué?.
La expansión ya está lograda. Ahora hay que poner algo mas.

¡Es muy fuerte el mensaje!
Mas arriba, mas arriba… mucho mas arriba.
Mas arriba de lo mas arriba que logramos alcanzar.

Les dejo un mail que recibí de mi amiga la que conserva la conexión de su regresión.
El mensaje es muy acorde a lo que recibimos ayer.
Gracias a todos por animarse a abrir las puertas.

Hola Claudia.
Hoy tuvimos una charla muy interesante con mi amigo.
Te mando una partecita.
Entonces pienso. Estamos siguiendo un guión. Por eso pueden adivinar lo que va a suceder. Es porque ya lo saben. Ellos escribieron el texto que luego nosotros actuamos.
Lo que cuentan son nuestras reacciones. Esa es la energía que mueve todo. No es lo que sucede lo importante. Lo que importa son las reacciones de todos nosotros los vivos. Entendiendo por estar vivo a todo lo que se mueve o no sobre, abajo y arriba de la Tierra.
Lo que cuenta son nuestras reacciones. Es la energía que mueve todo. Recuerdo algo que siempre dice Claudia: “lo importante es la energía”.
Pero si supiéramos esto, se acabaría la energía. Es lo que después genera el movimiento constante. Como el video de los imanes y las resistencias. Energía electromagnética.

Ahora entiendo porqué no debemos saber demasiado.
Si lo supiéramos, no habría reacciones. Y sin reacciones, no habría energía.
Nosotros, nuestros sentimientos, son la energía que mantiene esta realidad.
Qué vivos!

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