Libertad

La vida nos presenta desafíos permanentemente… Y ¿cómo los resolvemos? Hay una forma de resolverlo por persona que hay en el mundo.
Hoy voy a contarte el caso de una mujer. Profesora de matemática, muy exitosa. Con un trabajo bárbaro y una vida maravillosa que, de repente, a los 35 años se enamora de un hombre de otro país.
A muchos se nos presenta esta decisión en un mundo globalizado.
Pero no todos resolvemos el desafío de la misma manera.
Esta mujer decidió irse a vivir a otro país. A una ciudad pequeña comparada con la ciudad de la cual provenía. Con el mismo idioma. Aunque como vengo notando en los viajes, si bien todos hablamos español, en cada país es un español distinto.
Asi fue… de un día para el otro su vida cambió y debió adaptarse al nuevo mundo, no sin costos.

Es sagitario en el zodíaco. Sagitario es el dueño de la libertad. Y la libertad es su lema en el calendario maya.
Tikún en géminis. Vino a educar y comunicar. Lo está haciendo, con algunas condiciones particulares.
Madre de hijos mágicos.
Dispuesta a dedicarse a la educación de esos niños, antes que a su desarrollo personal, el que va realizando a su ritmo personal y único.
En ese sentido es una férrea defensora de la libertad en la educación. Educadora no convencional luchando en ese país adoptivo por una educación libre.
Increíbles los logros que está teniendo en este tema.

En la charla previa, algo quedó claro: ahora lo importante son mis hijos.

Entramos en la regresión.
Tenía serias dudas de que pudiera relajarse. Una persona de hemisferio izquierdo muy fuerte.
Típico caso que hasta Dolores se agarra la cabeza cuando le llegan.
Pero entró bien… muy bien, te diría.

Y fuimos moviéndonos en el proceso.
Hasta que llegamos a … “mirá tus pies“…
Por razones que desconozco se me da bastante bien ver las imágenes que las personas van viendo durante su regresión. Y veía lo que estaba viendo.
Pies apoyados en la arena… raros… pies raros…
Describime tu cuerpo… alto, largo, manos de cuatro dedos veía yo (no se… veía ella), vestida con una enterito de lycra pegado al cuerpo (no se de piel normal, veía ella), sin pelo, con ojos muy grandes y cabeza muy muy muy grande.
Estaba sola, en un desierto.
En realidad, estaba solo, porque sabía que era hombre.
En el desierto disfrutaba de refrescar sus pies en agua, como si hubiera un oasis en algún lugar.
Disfrutaba de la libertad.

Intenté hacerlo salir… Estaba tan cómodo en ese lugar.
No me extraño que fuera un ET dada las características propias de semilla estelar que había conversado en la charla.
Pero lo saqué de ahí.
Con firmeza le dije… quiero que vayas a tu casa… vamos a ver dónde vivís y cómo es tu casa.
Lo repetí… y de repente… ABRIÓ LOS OJOS…
Mi casa es acá dijo….

El Yo Superior nunca te muestra mas de lo que podes sostener en el momento.

En la charla que tuvimos quedó claro que solo quería saber quien era. Por ahora esta bien donde está y esta conforme atendiendo su casa y sus hijos.
Son sus hijos su casa.

Recibimos hasta donde preguntamos.
Nada más ni nada menos.

En la charla posterior reconoció que se vio con 4 dedos y que sentía estar vestida de algo pegado a la piel, pero su shock era tan grande que no podía aceptarlo en ese momento. Estaba luchando con su ego para apagar los ruidos de la calle que seguía escuchando y el diálogo: ¿será mi imaginación? Típico de hemisferio izquierdo.

Y si es tu imaginación… ¿qué?

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