La vibración azul

Hoy tengo que contarte una de esas que salió diciendo:
Me lo inventé todo…
¡Sí!… Volvimos a la frase célebre.
Te cuento que es una mujer de unos casi 40 años Sol en Escorpio con Tikún en Escorpio. Poderosaaaaaaaaaaaa.
Mientras la charla se iba desarrollando era muy fácil para mi ver el hilo conductor que la vida estaba eligiendo para mostrarle su poder.
Pero como siempre pasa, el último en darse cuenta es uno mismo.
Viene de unos estereotipos argentinos bien marcados. Padre militar, marino, de Virgo. Casi como mi papá.
Educadas en San Isidro (Barrio típico de clase alta en Buenos Aires, zona norte).
Cuatro hijas mujeres.
En un momento de la historia al padre lo destinan a Alemania, Bonn y se mudan por dos años.
Cuando vuelven, ya nada era lo que era.
No vuelven a San Isidro sino a Recoleta (Barrio típico de zona alta en Capital, zona centro).
Las cuatro mujeres terminaron desparejas y desparejadas. ¡Qué quiere decir esto! Las había educado para que sigan siendo de zona norte, se casen con un rugbier y terminen viviendo en Nordelta, dice el padre.
Pero Alemania les cambió la cabeza.
Una terminó en Boston trabajando en Harvard y apoyando a África.
La otra trabajando en un medio de difusión masiva.
La otra en el negocio familiar.
Y la otra… bue… la otra es la que trabaja con energías y vino a la sesión.
De esa es de la que te quiero hablar.
Desde chiquita ya parecía diferente. Se focalizó en el cuerpo y su desarrollo. Siempre de manera muy intuitiva. Gimnasia deportiva, y otros de similares características.
Pero la vida pedía mas para desarrollar el poder: energías al estilo reiki.
Vamos a la mente a ver que hay: terapias tradicionales.
Y un poquito mas arriba: constelaciones, biodescodificación.
Abrimos el inconciente.
Pero hay mas… siempre hay un escalón mas arriba.
Lo interesante es que le escuché decir la frase que siempre me repito cuando llega el momento de saltar al próximo escalón:
¿Qué puedo hacer?
¿Qué puedo hacer?

Con todo lo que estas haciendo cuando te preguntas ¿qué puedo hacer? siendo Sol Escorpio es porque ha llegado el momento de moverse al siguiente nivel.
Siempre le llegaron mujeres a sus consultas.
Siempre mujeres de una determinada estructura. Una estructura que conocía muy bien, se educó en ella. Hasta que llegó la transformación. La que ella misma pudo hacer en ella misma para ayudar a las otras a que vean cómo hacerlo también.

A esta altura le había nacido un hijo (sí, a veces los hijos simplemente nos nacen) y la educación del niño era también una pregunta.
A esta altura ya tengo entendido que los niños nuevos vienen a educarnos a los padres. Pero siendo escorpio a veces nos preguntamos si estamos siendo buenas mamás porque no somos en nada parecidas a lo corriente.
Pero este era otro patrón que encontraba en la charla: sin emoción, mas allá del drama, práctica, concreta, con necesidad de confirmar, conectada pero no absorbida por la conexión, padres a los que mira como tratando de entender lo que es ser hijo en este mundo… y así… Una típica semilla estelar.
Siento que solo vino a confirmar el acontecimiento.
Para mí ya estaba todo dicho en la charla previa
Incluso el patrón de cómo la venían preparando para esta hora.
Si mirás su carta astral es clarísimo que es comunicadora de una nueva filosofía y que no va a poder deshacerse de la gente que necesita escuchar lo que ella tiene para decir.
Un puente entre dos mundos.
Un resonador de realidades diferentes.
Una mas de los locos que llegan, buscándose.

Y así entramos en la sesión.

Se encontró en un espacio negro, era el espacio. De pronto un planeta azul le llamó la atención. Fue hacia ahí.
Estaba adentro de la burbuja, su cuerpo es blanco, vestido con ropa tipo pollera, es hombre, tiene boca pequeña y ojo grandes de un color celeste muy intenso. Su nariz es pequeña y no tiene orejas. No puede ver sus manos. Pero tiene un cuerpo no tan denso como el humano.
El planeta es azul, y la superficie es helada.
Me hizo acordar a Urano y el libro Conexión Urano.
Pero seguimos…
Es una conciencia masculina. Está sola en ese lugar. Es como un explorador. No vive en ese planeta.
Le pido que vaya a donde vive. Y se fue a unos planetas de mas atrás donde se encontró con sus compañeros. Son conciencia colectivo-individual.
Cuando baja a los planetas observa y mira… mira en general que sucede, como si estuviera controlando que todo esté bien. Un recorrido de supervisión para ver que esté todo bien. Me hizo acordar a aquella sesión Dora la Exploradora.
Nadie la manda, es solo su rol en su comunidad, un “grupito de gente”. Son parecidos a ella, trabajan en conjunto sin jerarquía. Son todos varones. Todos están ahora encarnados en el Planeta Tierra, aunque no se reconocen acá por ahora.
Ha venido con esos otros compañeros al Planeta Tierra. Vienen a traer la vibración azul, una vibración sin emoción ni drama. Vienen a traer la dinámica de comunicación grupal.
Nos movimos hacia otro lugar. Fuimos a un lugar donde poder comunicarnos con su nivel de conciencia de una versión mas amplia. Ahí vimos que su hijo viene del mismo lugar que ella. No me extrañó porque es muy usual que esto pase cuando vienen niños como este en madres como esta.
Este no es un planeta que vienen a supervisar, vienen a mezclarse en el planeta. Es una misión especial. Traen una energía muy azul. La traen del lugar del que vienen. De ese planeta celeste que veíamos al principio. Es una energía mas mental y no tan dramática. Algo así como frialdad, salir del drama, mirar desde otro lugar. Eso vibran cuando hacen su trabajo, SIENDO.
No es la energía índigo a la que se refieren en el Planeta Tierra cuando hablan de niños índigo. Es una energía mas fría. Como lo viene haciendo esta muy bien.
Y si… la vienen guiando…
Vino con un compañero del mismo lugar. Lo va a reconocer por la vibración azul en su pecho y por los ojos.
Es la primera vida que vienen al Planeta Tierra.
Es interesante porque siendo conciencia masculina eligió en esta encarnación cuerpo femenino y ser mujer. Me pasó algo muy parecido. Y sentí que tenía que preguntar. Para experimentar yo, me dijo.
¡Qué bueno!
Eso sentí cuando llegada la hora tuve que preguntarme si quería ser madre. Si vine en cuerpo de mujer, será que debo ser madre. No es en todos los casos así. Pero así lo sentí. Y me embarqué en una odisea que trajo a mi hija.
Revisamos su salud y volvimos.
Listas para el trabajo.
Aunque con la frase célebre… ME LO INVENTÉ TODO…
Yo también sentí eso…
Pero ¿qué importa?
La vida es toda un lindo invento, a vivirla con todo…
Gracias por permitirme ser parte de sus inventos.

CompartirShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestTweet about this on TwitterEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>