La muerte… una ilusión

Poder cumplir esta tarea con integridad requiere de un caracter bastante particular.
Es hasta divertido cuando escuchas hablar de azules, reptiles, historias de hadas y hombres lobo… Pero cuando se trata de escuchar la vida humana en toda su miserable expresión… se requiere de un corazón sin juicio y un coraje a prueba de cualquier cosa.
Como te contaba en otro post, escucho de todo…
Y me esfuerzo por no tener la más mínima cuota de juicio al respecto…
Nunca nada es lo que parece.

Por primera vez en la historia de mi trabajo vino una persona diciendo:
quiero hacer la regresión porque maté a una persona y necesito entender lo que sucedió…

Se que suena raro… pero a esta altura me da lo mismo que me digan lo que me digan… es solo un juego que jugamos pensando que es verdad.
Fue una de las regresiones más maravillosas que he experimentado en mi vida.

La sesión transcurrió como normalmente lo hace.
Charlamos acerca de la historia de la vida… buscando patrones.
Muchas respuestas se encuentran en la charla previa y ya no es necesario llevarlas a la sesión.
Tengo que decirte que la persona mientras hablaba parece que estaba haciendo un repaso de los acontecimientos de mi propia vida. Hasta su padre había trabajado en la misma empresa que había trabajado mi padre…
Te extrañaría saber cómo se parecen todas las historias de vida… en algún punto. En el punto en el que expresan nuestra humanidad.

Una vez hace un tiempito escuché el caso de una mujer que tenía mas de un hijo, uno de los cuales había sido producto de una violación… y era tratado igual que los otros hijos (no me puedo acordar quien fue ni en que regresión).
En este caso, una de las hijas también lo era. Solo que la madre había sido violada por el propio marido en estado de ebriedad. La niña mostraba signos de ser totalmente diferente al resto de las hermanas. Y no tenía la menor idea de las condiciones en las cuales había sido concebida.

La mujer, una fuerza a prueba de cualquier cosa… Escorpiana, por supuesto.
Siempre sola, sobrellevando las adversidades, sosteniendo la incomodidad, soportando lo insoportable.
Pero… así la vida nos hace fuertes para poder ser quienes hemos venido a ser… esos que ningún otro tiene el valor para ser.
Trabajadora social, asesora de violencia familiar.
Ya lo dije antes… la violencia no tiene género ni tiene categorización. Es violencia. Punto.
Una mujer radiante por donde la mires.
Acarreando una culpa.

Su familia original no es de Buenos Aires…
En una oportunidad se enfermó su abuela en la ciudad de origen. Su madre y su tía no podían cuidarla. La visitaban en el hospital. La mujer, dejo todo y se fue a cuidar a la abuela que estaba internada. Era una lucha (como suele suceder en estos casos) para ver quién ser quedaba con el “enfermo” o para ver cómo se deshacían de él porque nunca nadie lo puede cuidar.
La abuela la miraba y le decía:
Ayudame… Ayudame… Ayudame...

En esos momentos en que la cuidaba, la abuela le contaba que su madre la venía a buscar y que se la quería llevar. Luego volvía a su estado habitual y le repetía: Ayudame… Ayudame… Ayudame...
Hasta que llegaban las hijas de la abuela peleando para ver a dónde la iban a depositar cuando salga.
Y la señora seguía escuchando a su abuela decir:
Ayudame… Ayudame… Ayudame...

Las cosas empeoraron… la abuela estaba con suero… le iban a dar el alta… no tenía solución… ni adentro del hospital… ni afuera del hospital…
Y la nieta la ayudó…

Dejó pasar un poco de aire por el suero…
Posiblemente el aire llegó al corazón, le dió un ataque cardíaco, los médicos intentaron reanimarla… pero no se pudo… No se quedó… ni adentro, ni afuera del hospital.

Prácticamente nadie lo sabe.
Ahora todos nosotros lo sabemos.
Y es un ejercicio para nosotros también.
La vida utiliza esas herramientas.
Algunas cosas las vivimos por nosotros mismos… Otras cosas las experimentamos cuando hacemos juicios sobre la vida de los demás…

Luego de esta confesión nos dirigimos a la regresión.
Así al paso, me comentó que tenía un problema en la vértebras del sacro… que le dolían sistemáticamente.
Son siempre las últimas palabras las que mas importan…

Escorpio tikún en virgo.
Ningún signo es tan enjuiciador como virgo.
Imaginate… tener que vivir una situación así… con un potencial gigantesco de juicio… ¡cuanta culpa!

Pero… ya sabemos… nunca nada es lo que parece.

Entro en la regresión y se vió volando… era un ser que volaba…. (ahí entendí lo de las vertebras en el sacro… vuela… no tiene los pies en la tierra).
Primero tuvo una visión de una ciudad toda llena de cenizas…
De ahí pasó a una ciudad de cristal (siempre volando). Yo veía la ciudad como envuelta en una media esfera de cristal, como si estuviera separada del exterior por una cúpula grande.
Entró a la ciudad por una entrada cuadrada como si fuera un tunel cuadrado también de cristal.
La recibió un ser. Como una recepcionista. No son como ella… Son etéreos… de cuerpo humano pero mas transparentes… de pelo blanco, altos y finitos.
Se pone en contacto con un ser el que le da su nombre. Es un varón.
Es la ciudad de cristal que se dedica a purificar almas.
Ha ido ahí para que la purifiquen… la llevan a un lugar donde un torbellino de luz purifica su cuerpo.
Es un tubo transparente en el cual entra parada. El tubo gira y la envuelve de luz blanca.
Marea el movimiento…

Llamamos a su Yo Superior y preguntamos.
Esta limpieza alivia culpas… el resto es trabajo que tiene que hacer la persona.
Dar… es la mejor forma de terminar de limpiar y purificar.

Llamamos entonces al Yo Superior de la abuela y hablamos con ella en medio de lágrimas.
La ayudó tal y cual se lo había pedido y ahora donde está, está fantástica.
Ya está… solo tiene para decirle: GRACIAS.
Se lo pidió a ella porque era la única preparada para hacer lo que había que hacer.

Continuamos con otra preguntas personales…

Tengo que decirte que estuvo descompuesta del estómago limpiando dos días después de la regresión.
¿Efectos colaterales?
Soltar las culpas… entre otras cosas.

Gracias por darme la oportunidad de acompañarte en este proceso.
¡Sos Maravillosa!

Cualquier persona puede hacer cosas ordinarias.
Pero para lograr cosas extraordinarias como las que viniste a lograr… se requiere FUERZA y vos traés la FUERZA en tu SER.
Que la fuerza te acompañe por toda la eternidad.
Gracias

CompartirShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestTweet about this on TwitterEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>