La estancia en Madrid

Holaaaaaaa… se que hace tiempo esperan las regresiones. Yo también.
Estoy en la central de trenes Atocha esperando tomar el AVE a Barcelona.
Somos Eugenia, yo, nuestras valijas, que son varias y el parapente… Sì… el “p” parapente que me llevo a la Argentina.
Vinimos un rato antes de lo previsto, pudimos cambiar el pasaje y ahora nos quedan dos horas acá. Aprovecho a escribir.

Llegué a Madrid luego de diez horas en el aeropuerto de London. Ya te conté. Me estaba esperando en el aeropuerto Eugenia entre una suma incalculable de niñas esperando a su actor favorito. Logré pasar desapercibida, una vez mas. Nos tomamos el subte hacia la Puerta del Sol y ahí nos hospedamos. Bueno, que no nos hospedamos en la Puerta, pero por ahí cerca.
Bajarme del subte en la Puerta del Sol fue para mi mágico. Ya saben que, en general, no salgo a la calle, soy bastante fóbica a las multitudes. Sin embargo, nunca vi tanta gente de tantos idiomas y culturas diferentes como en Heatrow, el aeropuerto de London. Logre superar la situación pero me traje el “regalito” pegado que luego tuve que limpiar.
Pero pasar en medio de la multitud de un viernes a la noche en la puerta del Sol tuvo sus costos energéticos también.

El apartamento estaba muy cerca de esa zona, caminamos, con valijas y todo e hicimos una sesión conjunta al llegar. Quería saber por qué estaba en Madrid y cual era la idea del taller que iba a dar el domingo.
Más abajo te lo cuento. O mejor en otro post.

El sábado fue la primera sesión. Una argentina, parece que así me viene pasando fuera de ese país y cuando no es México.
Es uno de los primeros faros que encontré en España. Aunque no me di cuenta, hasta que pasó la sesión de mis compañeros de los miércoles en ARgentina. Ya te voy a contar cuando te hable de esta sesión.

La segunda fue una española.

Me fui dando cuenta a medida que pasaban las sesiones que parecía haber un orden en la forma en la que se iban presentando las sesiones. El primero día fueron dos mujeres. La temática, el rol de la mujer en el mundo y la forma de comunicarlo y apoyarlo.
La segunda tanda de sesiones fueron dos varones. Mágicos los dos. Uno en pareja con una argentina. El otro un chamán que no se dio cuenta todavía.
La tercera tanda, una enfermera y una psicóloga española. ¡Que lindas tareas les ha tocado!
La cuarta tanda dos argentinos, un hombre y una mujer, dos genios, cada uno a su manera.
Algo cambió en ese día. Con el argentino tuvimos que usar una estrategia diferente que luego te contaré. Me aproveché de Eugenia, la practitioner que estaba cerca. Fué mágico. Gracias. No hubiera sido lo mismo sin Eugenia. Así se hace el trabajo en equipo.

Al día siguiente vino una mujer de Perú que vive en Holanda. Esta sesión fue la confirmación de por qué estaba en España. Tengo que decirte que si no escribe el libro ella, lo voy a escribir yo porque la historia que trae experimentada en la historia de la mujer latinoamericana viviendo en Europa.
Por la tarde me di el gusto de recibir una sesión de acupuntura de unas manos mágicas y una energía que no es de este mundo.
Pero fue el último día en Madrid, es decir hoy, el día que entendí con el alma por qué vine a España y por qué a esta ciudad.

Gracias con todo mi SER.

Poco a poco y cuando vaya consiguiendo tiempo te voy a ir detallando cada sesión. Todas tienen un mensaje global para todos nosotros.

Sabes que cuando voy de viaje no me da el tiempo para hacer turismo. Siempre digo que no tomo vacaciones porque mi vida es una vacación. Y así es. Este año estuve en la playa cuando fui a Tijuana. En este viaje pude visitar Madrid que no conocía. Y me encantó la ciudad y su gente. Me gustó casi al nivel de lo que me gusta Roma… o Paris. Pero mas. Mucho mas. Porque acá la vida me ha puesto a compartir historias de vidas terrestres y extraterrestres, que son las razones por las cuales estoy acá… y acá…

El Universo organiza las cosas de maneras mágicamente misteriosas. Siempre es un deleite para mi verlo.
Vengo de México, pasé por Argentina y me voy a Perú.
Estuve hospedad en un apartamento donde hice las sesiones. Había tres restaurantes. Uno argentino, uno mexicano y uno peruano. ¿Podés creerlo?

Es una ciudad llena de extranjeros. No fui al Museo del Prado a pesar de estar muy cerca. Tampoco fui a ver el Guernica de Picasso.
No compre castañuelas ni bailé flamenco. No me fui de tapas, ni comí jamón.
Pero llevo el alma llena de aventuras y un hilo conductor que vengo siguiendo sobre la conquista y el sometimiento que es necesario sacar a la luz.
Vamos a por ello… dirían acá-

Estoy en Atocha. El tren que nos vamos a tomar viaja a 300 km por hora, tardaremos en llegar a Barcelona algo asi como 3 horas.
Una nueva historia de descubrimientos nos espera. Estoy segura que es sustancialmente diferente a la que vivimos en Madrid.
¿Venís?

Te dejo algunas fotos y un videito que hice sobre algo que no me pude aguantar.

http://youtu.be/uI4yqb25BB0?list=UU6xk5Ny5jb7WInEnYm-KWyQ

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Un comentario sobre “La estancia en Madrid

  • el 31 octubre, 2014 a las 10:06 pm
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    HOLA CLAU,,, SI REQUILIBRAR CONQUISTA, .. HAY ALGO QUE DE ALGUNA MANERA ME DIEN QUE .. QUE EN PARTE, FRANCISCO EL PAPA ACTUAL, DEL QU DICEN YA ESCRIBIERON 6 LIBROS ESCRIIENDO DE COMO SE EQUIVOCARON AL VOTARLO,,,JAJA. lE CONTARA AL MUNDO QUE ELLOS LOS FRANCISCANOS, Y LOS JESUITAS, AVISARON QUE LO QUE HARIAN EN AMERICA, ERA UN GENOCIDIO!!!!!!, HAY ALGO DE UNA PUESTA AL DIA SOBRE, EUROPA CON RESPECTO A SUDAMERICA.

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