La batalla es con uno mismo

Sí! La batalla es con uno mismo. El ego es el contrincante y el campo de batalla es nuestra vida cotidiana.
¿Dije Fácil?
No! nunca me vas a escuchar decir… quedate tranquil@ porque es fácil
Porque no es fácil. Pero si ya estas en el bail (vida en el Planeta Tierra) lo único que te queda es bailar. El problema es que venís bailando al ritmo del ego. Y es hora de empezar a marcar el ritmo de tu ser.
Para ello me animo a darte algunas sugerencias para que puedas conocer los bueyes con los que aras… dice el dicho en Argentina. Es decir, conoce a tu ego y todo lo demás te será dado por añadidura.
El ego está ahí.
Lo único que vino a hacer es luchar con vos.
El que se enoja, pierde.
Así que ahí van algunas sugerencias para que lo puedas reconocer:

En esta vida en este planeta… no hay reglas fijas. Hoy estoy bien, mañana estoy mal. Así nos maneja el ego. Haciendonos creer que no hay reglas y que todo puede cambiar en un segundo.

Tiene una paciencia infinitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Nos regala luz, logros, realizaciones y nos hace creer que somos nosotros los que lo hemos conseguido. Con esto logra incrementar su poder y hacer descender nuestras defensas.

No hay que perderle el respeto. Es un contrincante que supera ampliamente nuestras habilidades. Estate alerta, porque abre puertas chiquititas y se mete por lugares que no detectas. Y cuando te animas a pensar que estas en control… ZAS… te dio el golpe de revés y caíste frito.

Nos pone patrones, moldes, etiquetas, esquemas para que no invirtamos pensando y usando nuestro discernimiento… ESto funciona así… con este patrón… no te molestes en discenir…

No se agota entonces nunca necesita descanso.

Es muy muy muy inteligente. Fue diseñado a la altura de nuestras necesidades y mas.

Promociona su imagen como monstruo y algo a lo que hay que combatir… para siempre pasar desapercibido. ¡Quién va a buscar en las cosas de todos los días! Estamos buscando al monstruo… y mientras tanto… se escondió en la cotidianeidad, en la rutina, en la zona de confort.

Nos hace pensar que somos sólo simples normales seres humanos. Entonces no hay urgencia de cambio. No vinimos a ser perfectos, vimos a ser normales. Y chau! Nos adormeció con su canto de sirena.

Trabaja con el tiempo. Nos quedamos estancados en el pasado. O intentamos construirnos un futuro.

Se proyecta en otras personas y en las circunstancias… Como un espejo. Vemos los enemigos afuera y no focalizamos en nuestro trabajo interior.

Inyecta la duda en nosotros.
¿Seré tan biónica?

Nos empuja a creer que no somos lo suficientemente ricos, jóvenes, exitosos, creativos, inteligentes, etc.etc.etc.

Imaginate… saliste de la regresión, cruzaste el umbral de la puerta y ya esta empezando a crearte EXCUSAS Y JUSTIFICACIONES por las cuales ESTO NO ES CIERTO.

Y vos… ¿qué hacés?

No lo dejes resignificar TU EXPERIENCIA DE VIDA!

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