Haciendo saltar al Planeta

Si el Planeta supiera todo lo que están haciendo con él… Bueno, en realidad, creo que lo sabe… y que lo pidió también.
Me acuerdo de aquella regresión de semilla estelar (una observadora) que se llevaba el Planeta a sus espaldas y lo hacía volar por el Universo… Como si ella fuera uno de los renos de Santa Clauss.
Esta regresión me hizo acordar a esa…
Esta vez, las imágenes comenzaron con la persona bajando de la nube en la atmósfera del Planeta Tierra.
No podía ver su cuerpo, se veía como una nubecita… como si fuera una conciencia.
¿Su función? Observar.
Con sus patitas de nube caminaba o corría sobre el Planeta a la altura de la atmósfera y lo hacía rodar para adelante y para atrás observando lo que sucedía.
Se detuvo a la altura de centro américa. Le llamó la atención una danza, música tribal, gente bailando con muchos colores, polleras, pantalones, risas, música, tambores, diversión, energía, ritmo, naturaleza.

Luego volvió a subir y comenzó a dar vuelta el Planeta como buscando otra situación.
Cerca de la India, un lugar indeterminado, un río corriendo, gente con túnicas, cantando, disfrutando, una energía parecida pero distinta, con otro intención.

Volvió a subir.
Ya había obtenido lo que buscaba. Pero ahora se dio cuenta que también podía ir para arriba.
¿Vamos?
¡Vamos!
Torbellinos detrás de torbellinos.
Estrellas.
Universos.
Luces que venían cayendo con la forma de nubecita que ella tenía.
¿Conciencias?
Uy ¡Si!
Conciencias llegando a la Tierra. Muchas, muchas, muchas, con diferentes destinos.

Seguimos subiendo por los torbellinos y llegamos a la Luz. La luz es El… es quien distribuye los lugares a los que van esas conciencias. No sabe por qué ni para qué. Solo sabe dónde mandarlas. Esa es su función.
Busquemos más arriba.
Otro torbellino.
Al final del torbellino un ojo… un ojo de reptil.
Llegar a ese lugar fue como atravesar una membrana gelatinosa… (a qué me recuerda…?) Una densidad diferente, una sensación diferente, patinosa, como de meterse en gelatina diluida…

Y se dio cuenta que sigue atada a esa dimensión con un cordón que la une y que también une todas las otras semillas en una red indestructible.
Pero había que bajar. No le gustó nada. Lloró (como todos lo hacen en esta parte), pero bajó. Y llegó a un playa en la cual caminaba libre. Y de la playa fue a una ciudad en la cual todo el mundo iba rápido, sin verse, sin sentirse. Y gritó… y en es grito logró ser escuchada y logró hacer que los demás bajen el ritmo. Que se conecten entre ellos. Que se vean y se descubran.
De ahí se fue al medio de una clase con niños, en la misma ciudad. También gritó… pero así no era en ese lugar. La devolvieron a la playa, una luz bajó desde el cielo hacia el centro de su cabeza y volvió a la clase con los niños donde ahora ya no gritaba. Abría su cabeza y permitía que los niños aprendieran con imagen, sonido, visiones, de una forma diferente (la persona hizo la carrera de cine y fotografía y es bailarina profesional).

No es lo mismo apoyar el proceso de los adultos que apoyar el proceso de los niños.
Las herramientas son distintas, las formas también lo son.

Y finalmente nos encontramos con el Yo Superior.
Y llegaron la respuestas.
Vino a Observar, a hacer reír, a hacer saltar y gritar a la gente para descontracturarse de los dogmas.

En la charla previa vimos que su misión era apoyar el proceso de despegar el alma del cuerpo. Y que lo está logrando con lo que hace cotidianamente.
Pero para ello tiene que soltarse ella también. Y como es testaruda, le cuesta. Para eso le mandaron a su perro, que es sumamente testarudo. Como forma de hacerle de espejo de lo que tiene que soltar.

Es mujer y tiene fuerte dolores en los ovarios durante su período. Está puesto ahí para hacerla bajar y conectar con la tierra. ¡Bajá de la atmósfera y hace lo que tenés que hacer!
Y en su pies y piernas. No termina de conectar con este mundo. No termina de soltar el otro mundo, el hilo que la une está muy tirante.

Tiene alergias.
Como ya escuché varias veces… su piel de aquel mundo (reptiliana), mas gelatinosa y húmeda, no es como la piel de este mundo, entonces se seca provocando alergias.

Vino a traer alegría, a hacer saltar, gritar, reír, soltar… buena tarea para un reptil ¿no?

Y vino con una hija de su mismo plano. Pero no la trajo a través de su cuerpo físico, sino del cuerpo físico de una amiga de ella. La estaba esperando. Y es esta niña la que vino a abrir las puertas para el trabajo con niños. Niños nuevos, de la Nueva Tierra.

Eligió a su mamá porque es una mujer fuerte y se puede arregla sola (su madre fue madre soltera).
Eligió a su papá porque ayudaría a entender lo que es vivir sin padre a su lado y por el origen estelar.
Su padrastro (al que llama padre) no fue su elección, sino la elección de su madre. Sin embargo es quien le permitió incorporar la música a su vida. Él es músico.

Eligió la ciudad en la que vive porque es un lugar en Argentina que tiene que elevar la vibración ahora. Y es ella quien va a realizar la tarea de hacer que la gente del lugar (y la gente de otros lugares que llegarán a ese lugar) despegue su alma de la identificación de su cuerpo elevando de esta manera la vibración del lugar.

Listos
Preparados
Ya!!!

El momento de la acción ha llegado.
Hagamos saltar de alegría al Planeta.

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