Hacer tierra

Cada una de las regresiones en las que participo me lleva a profundizar un tema en particular.
Es como una nueva escuela, la escuela en la que ELLOS me hacen escuCHAR LA (como una charla en la que escucho lo que me dictan) clase para que en función de eso vaya elaborando el conocimiento que se necesita bajar.

Hace tiempo me vienen hablando de “hacer tierra”.
El cuerpo físico es un vehículo computadora biológica cuya función es la de “hacer tierra” la energía que viene de los Multiversos.

Ya te conté el caso del tikún en tauro.
También te hablé de la regresión en la cual la mamá del niño fallecido al nacer pidió que hicieran su documento de identidad solo a pedido del niño para “hacer tierra” la energía que él portaba y que no necesita más que un documento y un cuerpo para poder bajar.

Suena sin emoción, lo sé. Pero en los planos superiores el dramón de la emoción humana es hasta divertido.
En esos niveles no hay emociones como los hay en este nivel y en este particular planeta.

Ya tenía idea de que los accidentes en los cuales el humano cae en coma sin poder abandonar el mundo tenían una finalidad bastante particular.
Son casos en los cuales el alma queda conectada al cuerpo que yace en coma en algún lugar de este planeta.
Muchas veces esto es una enseñanza para el propio paciente, para su familia y muchas veces, también, para el colectivo humano.
El alma queda conectada al cuerpo porque de alguna forma, desconocida para la ciencia, el alma sigue antenizando energía a esta plano. Es decir, haciendo tierra esa energía.
Hay varios casos famosos a los cuales, por respeto a las diferentes formas de pensar, no me voy a referir.
La verdad es verdad, aunque no se entienda.

En la regresión de hoy apareció un caso nuevo de “hacer tierra”.

Como te decía, hace un tiempo que me vienen preparando para reconocer la energía de las semillas estelares y su trabajo. Entiendo que las personas cuando vienen no tienen toda la información y que necesitan un tiempo para procesar todo lo que van experimentando.
Pero la información está ahí.
A la vista del ojo entrenado para reconocerla. Y por eso llegan. Porque va siendo el momento de la acción.

Después pueden elegir que hacer con todo eso. Lo que no pueden es dejar de verlo porque es tan obvio que ya no se puede seguir escondiendo abajo de la alfombra.

A medida que la persona hablaba de las imágenes que estaba viendo, me venía a la mente aquella regresión de la persona que me contaba que estaba en una nave en estado de “suspensión” y que luego descubrimos que habían sido trasladados al lugar donde iban a “reconstruir” la Nueva Tierra.

Las imagenes comienzan así:

Hay mucha gente vestida con delantales blancos. Una luz muy profunda está detrás de ellos… No se puede ver mucho por la luz. Yo estoy en frente de ellos como si estuviera hablándoles. Les comunico y les hago de guía. La empresa en la que me desempeño se dedica a hacer viajes en naves de transporte de personas y de cosas. Los viajes los hacemos entre La Pampa y Texas.

Inmediatamente entendí que se trataba de eso. Transporte hacia la Nueva Tierra.
Pero la persona todavía no esta lista para entender todos estos conceptos. Así que entendí que simbólicamente comenzó a salir de ahí hacia una acción concreta de su vida cotidiana actual donde tiene que tomar acción práctica.
Para ello cuenta con ayuda. Una ayuda presente pero ausente.

La persona trabaja desde bien joven en un empresa de transporte terrestre.
Nació de padre dedicado a esa actividad y la vida la fue empujando. Sin embargo, la persona también puso su parte y movió cielo y tierra para lograr lo que quería.
Así fue que armó su propia acción (sin apoyo ni ayuda de sus padres) en el rubro transporte.
Trabaja en la administración de una empresa de transporte que conoce íntegramente.
El titular de esa empresa fue la persona que había ido a ver de joven cuando tenía ese sueño y por esas cosas de la vida, finalmente terminó trabajando para él.

Hace poco mas de dos años la persona falleció en un accidente.
En la regresión se hizo presente porque necesita explicar los detalles del accidente.
No era el momento de partir pero tuvo que hacerlo porque al hacerlo estaba dejando la puerta abierta a que quienes tenían que empezar a trabajar, lo hicieran.
Sin embargo, no podía irse. No puede irse.
Está junto a la persona de la regresión acompañando el proceso que la va a conducir a hacer realidad el futuro.
No podía hacerlo desde este plano.
Tiene que hacerlo desde el otro plano, trabajando en conjunto.
Nada es nunca lo que parece y no nos alcanza la mente para entender el alcance de los procesos.
A veces, la mejor forma de hacer tierra es dejar la tierra.
Pero dejarla no es abandonarla mientras siga viva la llama de la misión en quienes nos acompañaron.

Ambos vienen del mismo lugar.
Y juntos van a llevar a cabo la misión de transportar lo que haya que transportar cuando sea el momento de hacerlo.

Para eso, primero es lo primero.
Empezar a entender quienes somos y que estamos haciendo aca para luego poder abrirnos a hacerlo.

Vivimos en un mundo donde lo único que se ve es la tierra.
Pero hasta la misma tierra está llena de vida invisible, de aire que fluye, de energía que apoya el proceso de crear vida.
Si estiramos la mente, podemos ver los hilos que nos relacionan…

Dice la película Cloud Atlas…

Nuestra vida no nos pertenece. Del vientre a la tumba, estamos unidos a otros, pasado y presente. Y con cada crimen que cometemos, cada gesto amable, alumbramos nuestro futuro.

La foto de este post es gentileza de Leonardo Kessler.

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