El Ser Ancestral que encarnamos

En los últimos tiempos vengo confirmando sesión tras sesión que, ademas de encarnar el ser que somos, encarnamos muchas otras energías también.
Revisando las historias de los ancestros he visto que hay una aventura que se viene tejiendo por sí misma generación tras generación. Y además, ¡evoluciona!
¡Sí! No solo encarnamos una porción de una conciencia colectiva ancestral por parte materna y por parte paterna, sino que, además, somos artífices (o no) de la evolución de esa conciencia colectiva ancestral.

Lo que voy recibiendo en cada sesión es tan poderoso y profundo que se me hace complicado contarlo.
Grabo todas las sesiones porque a medida que vamos hablando la esencia del Ser Colectivo Ancestral se viene manifestando a cada paso, como si me estuviera hablando desde la sombra esperando ser reconocida.

Recuerdo aquella sesión en la cual estaba Magdalena (la abuela) y María (la madre) y se me ocurrió mencionar… ¡entonces tiene que estar Jesús!.
No lo vimos en el momento.
Sin embargo una sesión despues la persona me comentó que había fallecido un sobrino cuyo segundo nombre era Jesús.
¡Por supuesto!

Hay historias colectivas que se vienen contando mas allá de nosotros mismos.
No nos enseñan en el colegio a leer-nos. Ni tampoco a interpretar-nos.
Tenemos que aprender-nos solitos.

La persona de hoy trajo la historia de un padre muy fuerte, de Cáncer. Hijo de una mujer de Tauro y de un hombre de Leo, con una hermana de Leo.
Se casó con una mujer de Tauro hija de una mujer de Tauro (nacida el mismo día que su madre – la suegra), con una hija de Leo (que terminó teniendo dos abuelas nacidas el mismo día con el mismo signo que su madre) y otra hija de Virgo.
Ya vimos en Astrogenealogía como los soles de nuestros ancestros iluminan determinadas partes de nuestra carta.
Bueno, así…
La carta de la persona que vino es un reflejo de esas energías.
Todos los hombres de su familia murieron primero que las mujeres.
Su abuela materna nunca se volvió a casar y asumió el rol del hombre. El resto de las mujeres asumieron el rol de pasivas ante la presencia del hombre. Un vaivén de roles activos y pasivos entre mujeres y varones.
La historia de su vida quedó marcada por ese patrón. Mujeres ausentes y mujeres varoniles. Cada una de esas mujeres criaba hombres opuestos a su perfil. Mujeres fuertes con hombres ausentes aún presentes y dependientes de la mujer. Mujeres dominadas por los hombres.
Ante esta situación terminó separada.
Con una hija y un hijo.
La hija con una hija abusada por su padre al cual tuvo que ponerle los puntos con severidad y el peso de la ley encima. Terminó preso.

El ser colectivo femenino pasó de la mujer que quedó viuda con 7 hijos y se hizo cargo de todos ellos. Mientras todos ellos tenían que aportar su sueldo a la casa.
La hija mas pequeña, se casó con un hombre dominante y pasó toda su vida sometida a él.
La hija de la hija, es decir quien vino a la sesión, se casó con un hombre que se fue debilitando en la medida en que ella se iba fortaleciendo.
La hija de la hija de la hija, es decir la hija de quien vino a la sesión, terminó gestionando la cárcel del padre de su hija.
La hija de la hija de la hija de la hija, es una Acuario, ascendente Acuario, Luna en Acuario que viene a encarnar a la mujer abusada y defendida por otra mujer.
La hija de la consultante ahora está con otro hombre. Es hijo de su madre inseminada con el semen de su tío (su padre no puede tener hijos) que es gay (y esta etiqueta solo está puesta a los fines de entender lo que sucede entre varones y mujeres en este Ser Ancestral Colectivo).

Todas las mujeres cargan con la culpa de su relación con el hombre…
Y hasta que esa culpa no se sane, las relaciones con los hombres serán activo-pasivas, dominio y conquista versus sometimiento.

No podemos limpiar la suciedad que no vemos.
Cuando la vemos y nos damos cuenta de los roles que estamos desempeñando, al piolín del que tira la aventura se suelta y permite que la vida se limpie.
El patrón ha sido visto, ha tomado la energía que le damos con nuestra atención y la vida puede continuar con otro patrón, o con libertad.
Lo que es claro es que, una vez que el patrón se suelta en una persona, todos los descendientes sueltan ese patrón.
Por eso es tan importante el trabajo personal. Por nosotros y por los que continuan sosteniendo el SER COLECTIVO ANCESTRAL que nos encarna.

Gracias por aventurarse a limpiar el CAMPO ENERGÉTICO HUMANO.

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