El entendimiento

Acaba de caerme una ficha gigante.
Así decimos acá cuando tenes la sensación ¡Eureka! o… ¡por fin! o… alguna otra por el estilo.
Entender no es lo mismo que experimentar ni es lo mismo que integrar.
A veces se entiende con la cabeza y se intelectualiza y se repite pensando que se ha integrado. Y no…
Voy a usar una frase poco ortodoxa. Para mi integrarlo en tu campo es una sensación muy parecida a la del orgasmo, pero sin tanto efecto especial. Cuando lo entiendo y luego lo integro ahí me viene la sensación… Eso me hace comprender que el momento ¡Eureka! está presente en esa idea o pensamiento que se acaba de integrar.
El problema es luego sostener esta integración en nivel conciente.
Muchas de las grandes conclusiones que integramos a nuestra existencia pasan a segundo plano en nuestra vida cotidiana y muchas veces se pierden en el armario de los recuerdos… Y como las dejamos escondidas pierden el poder.
Es al reves del PROGRAMA… Cada vez que hace pop up, está pidiendo cargar energías y como le das atención, lo cargas, y eso lo sostiene y le da fuerza adicional en tu realidad.
El programa está ahí… vos lo alimentas… cada vez que pones el foco otra vez ahí.
Ojo, hay programas que nos quitan potencia y programas que nos dan potencia. Pero siempre somos nosotros los que lo alimentamos.
Por ejemplo… alguien a quien de chiquito le dijeron “sos tonto, no servís para nada” ese programa aparece sistemáticamente de grande y cuando lo creemos, lo repetimos, le damos poder y sigue produciendo efecto.
Pero también alguien a quien le dijeron “sos tan inteligente mi amor”… Es otro programa con otro efecto, pero programa al fin.
Así vivimos rodeados de esos programas.

De vez en cuando una sensación orgásmica ¡Eureka! se abre paso a través del programa y se integra en tu SER/SOMOS/ESENCIA. Se integra en modo pasivo… y sos vos el que tiene que re-activarlo voluntariamente para que no quede escondido en el armario.

A diferencia de los programas que se activan automáticamente.

Esa sucesión de programas que corren en nosotros es a lo que denominamos EGO.
Ese EGO es el que vive la experiencia por nosotros (SER/SOMOS/ESENCIA) acá. Es el experimentador, el sensorial, el mental, el físico. No somos nosotros (SER/SOMOS/ESENCIA). Es EL.
Hace algún tiempo leí el libro de Yehuda Berg Satán, una Autobiografía y entendí el concepto que plantea. El ego como doble de riesgo. Lo entendí, pero no lo integré. Acabo de integrarlo… Aunque hace un tiempito tuve una integración parcial cuando venía manejando en la General Paz en medio de un tránsito increíble.

Lo que acabo de integrar es que ocurre algo así como que la ESENCIA/SER/SOMOS experimenta en esta densidad como si fuera conduciendo un auto… Simplemente maneja el volante y observa el paisaje por el que va moviéndose. De vez en cuando ajusta el sentido del volante, sube o baja la velocidad. Cambia de rumbo, pone reversa, o cosas por el estilo. Pero nada mas.

El auto que está en contacto con la realidad viene a ser el EGO. Es la carrocería la que se mueve (la computadora biológica) según la dirección que marca el conductor.
Cierto es que algunas veces el auto toma el control y es el conductor el que tiene que saber administrarlo… de otra forma se pierden los dos.

Por ahora es la imagen mas simple que se me ocurre para poder explicar la integración…

El auto se va moviendo en el Parque Temático. Pero también hay otros lugares donde se puede mover.
El auto es una computadora biológica. Pero también hay otras formas que puede adquirir. Como en el libro Entrevista a un ET de Lawrence Spencer

Y bue… algo así…

Continuará…

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