Dejé la espada

Les contaba de la conexión y la espada ¿no?.

Finalmente salí en otra aerolínea. En ese momento no me puse a analizar por qué mas que lo que ya había visto. Pero había mas… mucho mas. Los “agentes del destino” se las arreglan para armar los combos sin necesidad de pagar los 50 centavos mas de MacDonalds.

Me sentaron en el mismo asiento que viajaba en el otro avión. Y también pude desparramarme y dormir en los 3 asientos tirada. Hasta que finalmente…

Llegue a Atlanta.
Hice migracion en medio de 1500 personas.La mayoria de Nigeria y Sudafrica. Logre atravesar el proceso hasta el agente Castillo q en un perfecto ingles me dijo q el tambien AMA sudamerica. No sin antes interrumpir mi migración con otra chica hermosa que viajaba con pasaporte de chico.
Sali de migracion. Deje la valija y tuve que pasar por el proceso de scaneo… otra vez.
BURROCRACIA…

Me equivoque de terminal para el siguiente vuelo y tuve q tomar el tren 2 veces.
Estoy esperando el vuelo Dl110 a LA.
Vamosssssssss con la fuerza.

En el avión a LA me tocó ir sentada en medio de dos personas. Un médico negro que estaba preparando una conferencia sobre sueño e insomnio (yo dormí desde que me senté) y del otro lado un especialista en tecnología que diseñaba sistemas para empresas médicas. Bien típico americano.

EEUU tiene dos colonizaciones. Los ingleses y los africanos.
Luego los latinos llegaron a limpiar.

En el avión, sentados mas atrás venían unos nigerianos musulmanes, la mujer toda entunicada. Del otro lado dos jovenes alemanes. Un hindú mas adelante. Y los chinos que seguían viaje a China en el mismo vuelo.
Mas adelante unos argentinos, que nunca faltan.
Y yo en el medio.
Nunca me siento en el medio en los aviones. Siempre elijo pasillo. Pero esta vez, llevaba la espada.
La dejé en el aeropuerto y la puse a girar.
Resonancia y vibración.
Es hora de moverse por la voluntad. Porque a la fuerza va a ser mas caro.

Como siempre… todo está donde y como tiene que estar.
La resonancia debía distribuirse al Africa también.
Tenía que estar en medio de esa sala de migración. En medio de toda esa diversidad para resonar la espada que traía en mí.

Así es la vida… dejate fluir que todo pasa a través de vos.

Vino la primer sesión.
Vive un barrio de asiáticos… Si faltaba algo para sumar al mapa mundi era eso…
Ya está… Ahí están todos RE SONADOS…

Se fue la primer sesión.
En Los Angeles con una chilena chamana.
A veces solo necesitamos nuestra propia aprobación para SER quienes hemos venido a SER y a HA CER nos.

Dejé a espada en el aeropuerto.
Y la vi moverse desparramando su fuerza.
¡Agarrate Catalina!
La resonancia ya empezó…

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