Conociendo la misión y haciendo el trabajo

Como sabrán, muchas de las personas que se acercan a realizar una sesión de regresión lo hacen para conocer su misión. Es la razón por la cual me fui hasta Arkansas, a un pueblito de 2000 habitantes en el medio de la nada, con un frío terrible, luego de pedir turno y tener la bendición de que justo quedaba uno libre 6 meses después, durmiendo en un motel digno de película de Hollywood.

De todas formas, te digo la verdad, no es lo mas arriesgado que hice en mi vida… he estado en medio de situaciones peligrosas y rodeada de gente extraña y también sobreviví. Hasta dormí una noche en la terminal de omnibus de New York… solita…
La idea por la cual presento ese panorama es porque a lo largo de los años he entendido que logramos aquello que nos esforzamos por conseguir. Lo conservamos en el tiempo cuando podemos apreciar el esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta ahí.
Hay dos palabras claves en esa frase: intención (en el sentido de deseo y acción) y apreciación.
Sin esas dos fuerzas no lograremos ni conservaremos nada…

Ya comenté algunas veces que luego de la regresión, mientras Dolores me explicaba lo que habíamos encontrado (en inglés) mi mente quedó asilada repitiendo: me lo inventé todo… Y al final cuando logró explicarme de qué se trataba la misión me dije: pero… ¿cómo?
Y lo cierto es que no entendía por qué Dolores estaba tan sonriente.
No podía ver más que mi ego retorciéndose del shock que tanta información le había producido.
Cuando terminamos Dolores me dejó en un BAR del lugar, había que comer para volver a tierra. Imaginate un pueblo de 2000 habitantes un sábado a las 17 hs, hora de comer, los del pueblo se juntaban a comer, todos hablando en inglés con tonada, y yo sentada ahí… mirando la nada.
Pasé los siguientes dos días encerrada en el motel sin pronunciar palabra. Ni siquiera había wifi y la señal de teléfono casi nula por la tormenta eléctrica. Pasé el siguiente mes sin pronunciar palabra.

Mi regresión fue el día 4 de febrero de 2012.
Hoy se que no me lo inventé todo… porque las cosas que vengo descubriendo superan ampliamente el “me lo inventé todo” de esa vez… O todos sufrimos de esquizofrenia masiva… o algo que no nos inventamos está pasando.
Y llegué hasta acá haciendo lo que hago (las personas más cercanas no pueden entender cómo hago todo lo que hago y mi amiga de toda la vida dice que me va a venir a tirar la wifi a la basura asi vuelvo al mundo) sin saber cómo es que hoy estoy acá. Pero acá estoy.

En el tiempo que llevo acompañando y facilitando regresiones he visto que no todas las personas lograr superar la etapa uno (me lo inventé todo) o la etapa dos (pero… ¿cómo?).
Perdón, es cierto. Algunas personas ni siquiera llegan a estas etapas.
Pero bue… suponiendo que lograron encontrar la fuerza (y no es que crea que éste es el único método por el cual se logra encontrar la misión. Hay miles), seguramente se enfrentaran a las pruebas uno y dos.

Me acuerdo del caso que Dolores cuenta en su libro que una mujer la llamo unos días después de la sesión para reclamarle que nada era como ella le había dicho (indudablemente no había pasado la prueba uno… ni la dos). Dolores simplemente le contestó: yo no le dije nada, ha sido usted misma la que se lo ha dicho todo.
Las personas tienden a desparramar culpas afuera sin entender las responsabilidades propias (responsabilidad = capacidad de responder).
Me ha pasado… tres veces, para ser mas exacta.
Dos de ellas me han reclamado (con mayor o menor grado de “tirar la pelota afuera”) los audios 7 meses después de sus regresiones. Envio los audios el mismo día o al día siguiente de la regresión. Soy muy obsesiva con eso porque el audio es de la persona y no mio. Son archivos muy grandes y los cargo a skydrive o dropbox desde donde luego mando el link. El mail llega ,a veces, a casilla de correo no deseado.
Dolores tardó 5 días en enviarme mi audio.
¿Sabés cuantos mail le mandé?
Cinco, uno cada día recordándole que no lo había recibido.

Cuando hacemos la regresión, visto desde el lugar de facilitadora, muchas veces es fácil para mi ver el potencial de la persona. A veces me resulta más complejo. Pero les puedo asegurar que nunca entran a la regresión hasta que yo misma no vi el potencial de la persona. Escorpio ascendente capricornio… bastante controladora y obsesiva.
Todo el trabajo en la regresión lo hacen ELLOS con la persona. Confio ciegamente en lo que hacen. Porque he visto la forma en la que trabajan, no solo en mi sino también en otros. Y cuando digo los he visto… los he visto, los he escuchado y los he sentido, aunque pertenezcan a otra realidad.
Pero necesito trabajar en conjunto. Yo, no ELLOS.
Esto quiere decir que no me embarco en la regresión hasta no tener un atisbo de potencial.
Luego ELLOS lo organizan todo. Muchas veces lo ajustan todo y otras veces lo cambian todo.
Es increíble lo que pueden mostrar…
Aunque, como se suele decir… los de afuera son de palo. Hasta que la persona no “hace carne” la información, no importa quien lo vea desde afuera.

Cuando la persona se va se lleva una idea clara, en el nivel de conciencia al cual llegamos en la regresión, de la misión. Pero, de verdad, recién ahí empieza el juego. Por varias razones.

1. cuando sale de la regresión el nivel de conciencia va volviendo paulatinamente al estado conciente y pronto el ego va entrando en control.
2. la cotidianeidad, lentamente, lo invade todo
3. empieza la primer prueba… me lo he inventado todo
4. sigue la segunda prueba… pero… ¿cómo?
5. entra “el entorno” en acción (los otros que opinan)
6. el ego comienza su juego… y es muy hábil en esa tarea

Si no se hace el trabajo en ese momento… el ego vuelve a tomar el control y en lugar de dar un paso para adelante damos varios para atrás.

¿Qué es hacer el trabajo?

1. mantener el foco en la intención
2. soltar el ¿cómo?
3. entender que no hay error ni casualidad
4. tarea para el hogar: siempre les sugiero que miren su vida para atrás intentando encajar las piezas del rompecabezas que han venido juntando en una imagen mas grande. La imagen les va a ir mostrando los patrones que fueron recogiendo con sus experiencias para llegar a ser quienes son y para ser lo que han venido a hacer.

Nadie dijo que este iba a ser un trabajo fácil.
Y ciertamente no lo es.
Todos pueden hacerlo.
Pero no todos tienen la voluntad de enfrentarse a las fuerzas.
Como siempre digo, el enemigo no está afuera. La lucha no se libra mas que en nuestro interior… y es una lucha con nosotros mismos.

Hay algo que hay que aclarar también.
Ya les conté que cuando llegan a la regresión la primer batalla a librar es con el ego. La primera y la última, la única.
A veces se logra, y a veces no.
El ego pone muchas muchas muchas resistencias.
A veces logramos superar esas resistencias.
Algunas veces no.
Cuando no lo logramos (yo pongo lo mejor de mi pero si la persona no logra vencer las resistencias no hay mucho que yo pueda hacer) invito a la persona a repetir la experiencia.
Ya conté en otros post de este caso. Pero me parecía que valía la pena mencionarlo otra vez.

Con lo cual, si hiciste el proceso y todavía no logras entender o recordar cual es tu misión… tu ego viene ganando la batalla. Te sugiero:

1. Hacé los deberes
2. volvé a escuchar el audio, todos los días si es necesario.
2. soltá y deja de controlar el proceso
3. pedí ayuda… todos estamos haciendo esto juntos.

GRACIAS.

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