¿Científicos humanos encerrados?

Bue.. ¿qué puedo decirte?
Dormir la siesta en la casa de Ezeiza es como irme de viaje a otras realidades.
Me estaba quedando dormida y la piscina me succionó otra vez.
Pero esta vez fue distinto.

En la mañana mientras el vecino recorría la piscina para limpiarla me decía (hasta hoy no sabía de mis viajes por el portal)
esta piscina tiene algo particular ¿viste? – comentaba
¿por? – hasta ese momento no sabía de los seres solares y mi siesta de la semana anterior
mira lo cristalina que está el agua… y no se ensucia como la de la otra casa…

No asocié una situación con la otra… Claramente no recordaba la siesta del fin de semana anterior.

Tengo una cubierta de goma en la cual me siento y floto cuando hace mucho calor. Hoy, intentado subirme, me hundí… casi me ahogo… se me dio vuelta y me tapó la cabeza… di algunas vueltas antes de salir del fondo… pero lo logré…
A la tardecita me fui a dormir la siesta… No quería… pero el vecino decidió dormir y estaba aburrida asi que dije bue… ¿por qué no?… y me acosté.

Cuando me estoy empezando a dormir, se repite la escena de la cubierta… y el agua me succiona…
Inmediatamente recuerdo la situación de la semana anterior entonces me dejo llevar…
Me succiona como si fuera por un agujero de agua… No hacía falta respirar, me llevaba y me llevaba. Pero esta vez no era luminoso el espacio, era finito y oscuro y yo me iba deshaciendo hasta convertirme en una gelatina transparente.
Como ya sabía que en algún momento termina, me dejé llevar.
Hasta que salí del otro lado del agua.
Era un lago pequeño en el centro de una caverna oscura…
Salí, transparente y gelatinosa y me fui moviendo por el terreno. Una tierra muy oscura y húmeda alrededor del lago interno… como si estuviera en un agujero gigante interno en una montaña. Como si la montaña adentro fuera hueca. Como en Matrix cuando están en Sion… pero no había nadie ni nada. Puro silencio…
Comencé a incorporarme y caminar por el terreno como si lo conociera todo.
A medida que caminaba mi cuerpo iba tomando forma.
Se iba materializando y se iba convirtiendo.
No pensaba en nada, solo lo veía suceder…
Y me fui convirtiendo en una especie de gato, león, felino alto y grandote. Muy peludo, hombre… marrón, muy marrón… y a medida que me convertía una gran fuerza se apoderaba de mí. Sabía que era un hombre, muy fuerte y que estaba “a cargo” del lugar.
Como si toda la vida hubiera estado ahí y solo me hubiera ausentado para una siesta en el agua.
UPS!!!
De pronto me vi subiendo una escalera interna. Entre en un pasillo largo lleno de puertas…
Las puertas tenía ventanas desde donde podía observar el interior.
Me asomaba y dentro había grandes espacios como si fueran laboratorios.
En cada laboratorio había un hombre, humano, vestido de científico (con delantal blanco). Sí, lo se… los científicos no se visten de científicos. Pero yo sabía que lo eran…
Me pareció que estaban encerrados en ese lugar. Pero ahora tengo dudas…
A lo mejor es que podía desde esa puerta ver lo que estaba sucediendo ahí, en esa otra realidad.
Solo sabía que no podían salir de ahí y que yo lo estaba vigilando.

De pronto el vecino salió corriendo porque escuchó ruidos…
Y acá estoy.
Acabo de contarle todo.
¡Estas muy mal!
Es lo único que pudo decir…

Lo único que me viene a la cabeza ahora es THUNDERCATS… No he visto esa serie ni tengo la menor idea de qué se trata. Pero se que son ellos.
Te dejo una foto de lo mas parecido que pude encontrar a lo que ví.
Chau. Me vuelvo a dormir…

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