Apretando el botón

La primera sesión en Colombia resultó una sorpresa.
Ya sabemos que en cada viaje me zambullo a lo desconocido. Pero este superó mi imaginación desde el principio.
Llego a los lugares porque alguien organiza mi llegada. Esta vez me tocó Medellín. La mujer que lo organiza venía pidiéndolo hace tiempo. Pero fue recién en este 2015 en que tuvo un sueño en el que le dijeron es ahora. Y aquí estoy. Por un sueño.

Llegué al aeropuerto y me trajeron hasta el lugar donde me voy a quedar. Abrió la puerta un hombre. Sí, un hombre. Alto, grandote, con unos ojos brillantes de magia. Bueno… dije… así será. Resulta que la persona se fue y me dejo en la casa de ese hombre. Él era la primera sesión de Colombia y el dueño del lugar donde me estoy quedando.
Es raro cuando te quedás en la casa de alguien que no conocés. Si encima es un hombre del cual no sabés mas que su nombre, es mas raro aún, para los dos. Venía muy cansada así que me fui directo a dormir. Me cedieron el dormitorio principal. Cerré la puerta y caí desmayada en la cama. Dormí como si fuera mi cama. Solo me desperté una noche diciendo… ah… estoy en Colombia… y hay un hombre desconocido en la habitación contigua. Bueno, mejor sigo durmiendo. Y seguí hasta la mañana siguiente en que me desperté como cualquier día. Era la hora del desayuno y salí con mi mate. Mientras intercambiamos algunas palabras respecto de cómo encender la cocina y demás una pequeña charla rompió el hielo.
– Y vos… ¿a qué te dedicas? – pregunté como empezando una charla.
– Soy operario en una central hidroeléctrica. – contestó
– Ah, que bueno. Y ¿qué hacés ahí? – dije
– Opero el generador de energía… – dijo como si nada.
– Ah, sos el que apreta el botón para que la energía pase – dije bromeando.
– Sí, exactamente eso es lo que hago…

Bueno, para mi ya estaba toda la sesión terminada.
Imaginate. Viernes 13, en algún lugar de Colombia, puntualmente Medellín (te cuento que hace años venía escuchando de los peligros que es esta ciudad y las historias de narcotráfico y sicarios) sola con un hombre en su departamento, grandote como un marine con el cual había pasado la noche, literalmente… Era claro que era el momento justo para leer las energías.

Mi primera regresión en Colombia, el que prende el botón para dejar salir la energía para Colombia. ¿Algo mas claro? Imposible. Ya estaba todo dicho. Ahora había que ver como se las ingeniaban para aclarar un poco mas lo que ya estaba dicho.

Acostumbro leer energías. Es la forma mas práctica para hacer el trabajo que hago sin entrar en juicios o prejuicios. Así que una vez que vi para donde vamos, me deleito viendo el movimiento de la sesión. Una cosa que me extrañó cuando entré a la casa es una balanza gigantesca que había en la sala. Nunca había visto una cosa igual. Y me dije, que raro adorno… Pero como nunca nada es lo que parece y todo está donde tiene que estar… decidí no preguntar nada. Observar sin intervenir, me dijeron en una sesión. Y eso hago.

Comenzamos la charla después de desayunar. El hombre trabaja en la planta 7 días y descansa 3. Hoy era el último día de descanso antes de volver a la planta y resulta que coincidió con mi llegada a Medellín. Así de organizado funciona el Universo. Hablando de sistemas… los que diseñaron el sistema que usan en la planta fueron unos argentinos asi que ya había tenido contacto con argentinos. Pero esos argentinos no tomaban mate. Tomaban fernet. Y ese es el recuerdo que la persona tiene de Argentina.
La charla previa fue genial. Es una forma de ir dándose cuenta de cómo la vida nos pone donde tenemos que estar y cómo cada uno de los elemento s y experiencias que vamos juntando solo son piezas de un rompecabezas que juntamos hasta tanto podamos ver la figura completa y empezar así a armar el sentido de nuestra vida. La persona iba contando y de a poco íbamos armando la búsqueda del tesoro viendo como una pista nos iba llevando a la siguiente. Toda su vida estuvo de alguna manera diseñada por algún plan que estábamos empezando a detectar. Salió de la escuela queriendo ser biólogo marino o ingeniero en petróleo. Pero no pudo entrar en esas universidades. Sin embargo postuló para tecnología en electricidad y de ahí lo fueron llevando trabajo tras trabajo.
Hasta que llegó la central hidroeléctrica. De técnico en mantenimiento pasó a operado de trasmisión en varias ciudades de Colombia hasta llegar a operador de generación del generador de energía. Literalmente es el que apreta el botón para que la energía pase en el caudal que tiene que pasar hacia los lugares donde la empresa la envía: Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú.
¡Comete esa mandarina!
Indudablemente es un proveedor de energía. Y es la primera conexión de Colombia.

Entramos en la conexión. Y se vió en una nube azul. Pensé que estar en una nube podría ser algo húmedo y lo pregunté. No, no era una nube de agua, era un nube de gas azul. De ahí viene. Fue el momento en el cual el grandote se quebró y su emoción hizo caer sus lágrimas y las mías. De ahí en mas todo fue pura emoción.
Fue lindo preguntarle por su cuerpo porque se vió como pura energía. Es energía que va y viene. Y ahí otro torbellino de llanto. En él y en mí. Resulta que va por lugares de luz pero también va a lugares de otra densidad, mas oscuros. Es como un foco de luz (es electricista). Ese foco de luz emana la energía. Su misión es ayudar. Unir y defender. Defender de las injusticias. ¿Te acordas de la balanza?

A medida que uno se va alejando de la energía de la Fuente todo parece mas injusto. Para eso va, para iluminar. Es un foco de energía que decidió venir al Planeta Tierra a ayudar. Y lo está haciendo bien. Esa luz que irradia se mueve en el agua de la central, resuena ahí y se distribuye por todos lados.

Es su primera vida en el Planeta, lo dice en medio de llanto. Vino con una legión. Pero todavía no los ha encontrado. Después, en algún momento del tiempo del planeta se encontrarán, aunque no todavía. No vino con compañera. Pero puede encontrar compañera temporaria, de hecho hay una que viene en camino. Cuando la vea la va a reconocer. Hay algo especial en ella que hará que la reconozca. Tiene el cabello rojo.
Conozco una argentina viviendo en España que me encantaría presentarle. Aunque también hay una española amiga de la anterior, con el mismo color de cabello.

Luego vinieron unas preguntas personales respecto de su familia.
Y me metí a preguntar cosas que no había preguntado él.

¿Por qué naciste en Colombia?
Es un país lleno de problemas pero con mucha sensibilidad.

¿Eso te conecto a Colombia, tu sensibilidad?
Si

En el trabajo que tenes también llevas esa sensibilidad a otros países. ¿Lo haces a conciencia?
Mi trabajo es un trabajo muy digno

Como contribuís estando en es lugar
Desde ahí limpio y emano energía

¿Alguno de tus compañeros cumple la misma función?
Todos limpian.

Pero el foco de energía lo aportas vos ¿no?
Emano energía. Para mi es muy fácil porque no soy de acá…

Pedí que revisen su cuerpo y le dieron datos concretos de cosas que suceden por estar desconectado de quien es. Si quisiera eso desaparecería en un instante. El dolor debajo de la espalda tiene que ver con empezar a sanar a la humanidad, dejándose ser el foco de luz que es. Ayudando a todo el que necesite de él. Así como ya lo hace. Pero mejor.
El dolor el tobillo derecho es porque ha equivocado caminos.
El dolor en la cabeza, en la nuca, porque ha estado desubicado. Pero ya se ubicó.
Antes de empezar la sesión, un pájaro grande quiso entrar al lugar donde empezábamos la charla. Durante toda la sesión se escucharon los pajaritos cantar afuera. Esto pasa en muchas de las sesiones que experimentamos en Argentina también. Además del tren, ya sabemos.

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