Apoyos engañosos

Cuando los constructores van a construir un edificio tienen muy claro que lo mas importante es el suelo en el cual lo van a apoyar. Incluso se hacen estudios de suelos previos al levantamiento de la estructura de manera de asegurar la firmeza de la construcción.
Es muy interesante el proceso constructivo.
Como es arriba es abajo.
¿Te pusiste a pensar alguna vez cómo funciona?

Alguien tiene la idea.
Alguien hace los planos.
Alguien calcula lo necesario.
Alguien contrata recursos y compra materiales.
Alguien comienza con la obra y dirige a los obreros.
Todos son complementarios. Todos los somos. Pero la forma en la cual llegamos a esa complementariedad hace toda la diferencia.

Esos alguien que comienzan la construcción, hacen primero que nada los cimientos. Cuanto mas alto el edificio, mas profundos los cimientos. A ningún constructor que se precie se le va a ocurrir apoyar el edificio sobre un terreno sin cimientos. Porque al primer vientito… te la regalo. Y eso considerando que no existen sismos.
De más está decir que ningún edificio se puede apoyar sobre los cimientos de otro edificio. Y en el hipotético caso que usen la medianera de un edificio para construir otro edificio, luego deberán hacerse cargo de los costos por juicios que resulten. Sin mencionar que ahorran costos pero ponen en peligro las vidas de las personas que viven en ambos edificios.

Terrible ¿no?
¿No es obvio?
¡No! Si lo fuera, la gente entendería.
Pero es mas fácil apoyarse sobre la medianera de los otros, o evitarse el esfuerzo de ir hacia adentro o hacia abajo de uno mismo porque es incómodo y duele o molesta. Siempre es más cómodo intentar apoyarse en los cimientos de los otros.
Pero, como habrán notado… es imposible.
En la vida común y corriente a eso le llaman vampirismo.
No le llaman “ser complementario uno del otro” porque ESO no es complementariedad.

Me gustaría recalcar una frase de mas arriba…
A ningún constructor que se precie se le va a ocurrir, por más costos que se ahorren, poner en peligro las vidas de las personas que viven en ambos edificios.
Pero… no todo constructor, aún cuando tenga el título emitido por la autoridad correspondiente, se precia.

Una vez terminados los cimientos, recién ahí podemos empezar a pensar en ir para arriba. Mas arriba, mas arriba, siempre mas arriba.
Pero para poder pensar en subir primero hay que poder entender que esa subida se APOYA en algo.
Dije en algo, no en alguien.
Y siempre ese algo son los cimientos propios.

Si tus cimientos son íntegros sobrevivirás a cualquier sismo. Pero si son débiles caerás con el primer viento.
Solo la fuerza de tus cimientos es la fuerza de tu subida.
Por los frutos se conoce a los árboles.

Mira que raro… cimiento es parecido a simiente. Simiente es semilla.

¿Sobre qué semilla estas apoyando tu construcción?

Todos somos constructores de nuestra vida y nuestra vida esta “en construcción”.
Hoy podes elegir las semillas de una nueva realidad.
Por la voluntad o a la fuerza, la vida te va a hacer entender sobre que cimientos y sobre qué simiente te estas apoyando.
Después no vengas llorando con el eguito pasivo pobre de mi no me di cuenta.

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