A C E P T A R

Hace unas semanas en una de las sesiones de compañeros nos dijeron que ya no se trata de SOLTAR sino de ACEPTAR.
Esa palabra siempre me pareció mediocre.
Los humanos justifican muchas indecisiones con la palabra aceptar.
Aceptar es como abandonarse.

“Aceptar las circunstancias de la vida”.

Pero nooooooooooooooooooo…

Tarde un tiempito en entender lo que nos querían decir con eso de aceptar…
Ir a Rosario parece que me limpió el entendimiento. Perdí los anteojos en el viaje, pero parece que gané la vista. Y me traje la espada… la espada del aire, la del pensamiento libre de dogmas, estructuras y miedos.

En otra sesión me dijeron que el enojo cierra mi conexión.
En la primera regresión que hice con Dolores me explicaron el funcionamiento del miedo. También cierra el canal.
El ego, en definitiva. El ego en todas sus formas es el que cierra la conexión: activo, pasivo e invisible.

Aceptar tiene que ver con eso. Aceptar la luz y el poder que llega a través del canal.
A cada uno le llega de diferentes maneras. Y cada uno le pone diferentes trabas.
Somos nosotros los que obstruimos el canal con nuestro ego.
Somos tan predecibles y primarios como humanos…
Miedosos, estructurados, dogmáticos, iracibles, programados por el ego.

ACEPTAR quiere decir eso…
ACEPTA LA LUZ que llega por el canal…
ACEPTA EL PODER que viene con esa luz…

El problema es que esa LUZ y ese PODER no llegan en la forma en la cual lo habíamos pensado, lo habíamos querido, lo habíamos esperado y proyectado.
¡No!
La LUZ tiene la bendita costumbre de mandarlo en la manera en la que nos sirve a nosotros…

COMO UN DESAFIO.

Y en lugar de aceptar el desafio con el cual obtenemos esa LUZ y ese PODER que nos está mandando… huimos o nos enojamos… o nos da miedo… o… cualquier otra de esas actitudes humanas que nos alejan de quienes somos.

Y como no lo entendemos, no lo aceptamos.
Mucho peor, lo rechazamos.
Porque creemos que tenemos que seguir sosteniendo la estructura en la que estamos viviendo, el programa, el dogma, la costumbre, la zona de comodidad.
Y para colmo, nos creamos excusas y justificaciones por las cuales seguir sosteniendo esa zona de confort, la que no reconocemos como zona de confort.

¿ACEPTAR?
Noooooo…. Sólo si me viene en una forma cómoda.
Sino… huyo.

Ayer vino una mujer a la regresión cuyo desafío es tener 3 hijos, entre otras cosas. Ella tiene 47 años.
Y creéme que me movió la estantería.
No porque haya pensado en tener mas hijos.
Ni loca lo pienso.
Pero me quedé dando vueltas con ese pensamiento.
Y si a la LUZ, el UNIVERSO, o quien sea se le ocurre que esa es la forma en la cual voy a revelar mi mejor versión… ¿lo aceptaría?

¿Qué te puedo decir?
Un hijo es algo mágico… movería muchas estructuras en mi vida… pero sería una gran bendición.

El tema es que no siempre nos mandan experiencia que sentimos como bendición para mover estructuras en nuestra vida.

Soy como el espíritu del agua… La historia entera de mi vida fue soltar y soltar y soltar…
Nací en una villa y me crié casi en la calle.
Con comida, sin comida, con vivienda, sin vivienda, con ferrari y durmiendo en la terminal…
Agradezco en el alma esos SOLTAR porque me han hecho LIBRE…
Cuanto mas mundo de 3d tenés pegado en tu estructura mas difícil es ser libre.
La libertad no es solo mental… es también emocional y física.

¡Glup!

Esa no la sabíamos.
Y para la libertad ¡¡¡hay que tener CORAJE!!!

Porque ACEPTAR significa SER LIBRE.
ACEPTAR la LUZ y el PODER que vienen de la fuente.
Nada más ni nada menos.
Todo lo demás… sobra…

Terminé de escribir esto y me acordé de algo que había borrado de mi mente.
Cuando fui a hacer la regresión con Dolores yo todavía trabajaba de contadora. Asesoraba a dos empresas una nacional y una multinacional. Cuando volví, al mes… abruptamente se terminaron los dos asesoramientos.
¡Que vértigo!
Me acuerdo que fue algo así como un salto al vacío y me preguntaba ¿que está pasando? ¿que hice mal?
Nada… al contrario… había hecho muy bien, solo que ahora tenía que demostrármelo.

Muchas veces pasa con las personas que vienen a la consulta.
Sienten que en lugar de ir todo mejor, todo va peor.
¿Y que esperabas?
Si no estás en el lugar en el cual das tu mejor potencial… ¡te sacan de ahi!
Ya diste tu primer paso… preguntarte cual es tu mejor potencial… ahora tenés que DARLO.
Para tu bien y para el de toda la humanidad.

Como te dije, este es un trabajo para valientes y desquiciados también… por qué no…

Elige tu propia aventura porque cada pista te lleva a la siguiente en la búsqueda del tesoro que es el AMOR INCONDICIONAL.

BIENVENIDOS. ABROCHENSE LOS CINTURONES…

CompartirShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestTweet about this on TwitterEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>